Cristales para chimeneas

Un cristal para chimeneas se trata de un cristal vitrocerámico, capaz de resistir altas temperaturas de manera constante sin alterarse, ya que de otro modo la eficiencia de la puerta se perdería. Los cristales para chimeneas aguantan más de 500 ºC de forma constante, llegando a picos de casi 800 sin problemas. Esto significa que se puede exponer un vidrio al fuego directo y cuando se haya apagado este en el cristal no se notará absolutamente nada, salvo quizás los restos de carbonilla que queden.

Otra de las características del cristal vitrocerámico es su transparencia. A pesar de su tratamiento contra el fuego, el interior de la chimenea se ve con absoluta nitidez, como si no hubiera nada delante. Esto permite disfrutar de la imagen cálida y acogedora que ofrece una chimenea encendida, sin los inconvenientes propios de esta, como la pérdida de calor o los residuos que pueden manchar elementos del interior de la estancia.